La Unión Europea está desarrollando un mecanismo capaz de controlar los vehículos europeos de forma remota. Javier Vázquez-Vidal y Alberto García han desarrollado el CAN Hacking
Tool (CHT), se trata de un pequeño dispositivo que se debe instalar en el coche mediante cuatro cables y una vez conectado permite controlarlar el coche remotamente vía Bluetooth
Su herramienta, que es aproximadamente tres cuartas partes del tamaño de un iPhone, se conecta a través de cuatro cables al Controller Area Network o CAN bus de un vehículo, un suministro eléctrico por el sistema eléctrico del coche y esperando para transmitir órdenes inalámbricas enviadas de forma remota desde el ordenador de un atacante . Ellos llaman a su creación, la CAN Hacking Tool o CHT.
Después, "podríamos esperar un minuto o un año y luego activarlo para
hacer cualquier cosa para lo que lo hayamos programado", explicaba
Vázquez-Vidal, quien trabaja como asesor de seguridad de información y
tecnología en Alemania, en una entrevista en Forbes.
Conscientes de que el Bluetooth limita a unos cuantos metros el control del vehículo, los españoles están trabajando en un modelo que funcione a través del sistema de radio GSM -el antiguo sistema 2G de cobertura para móviles- de cara a la presentación del CHT en la conferencias Black Hat, que tendrán lugar en Singapur el próximo mes.
Una vez conectado el 'gadget' al CAN Bus (el sistema destinado a
controlar el motor e interconectar la unidades de control electrónico),
del vehículo a hackear es posible tener acceso al control de la alarma, las ventanillas, las luces, el sistema de frenado y del volante a través de un ordenador.
CAN Hacking Tool está basado en componentes que puedes adquirir en cualquier casa de electrónica o tienda especializada. Su tamaño equivale al 75 por ciento de un iPhone,
y se enlaza a través de Bluetooth, pero sus responsables han dicho que
actualizarán su conectividad a tecnología GSM, eliminando cualquier
límite de rango existente.
El CAN Hacking Tool fue puesto a prueba en cuatro vehículos diferentes (cuyos modelos no fueron revelados por razones lógicas), y entre los comandos compatibles aparecen órdenes básicas al estilo de subir y bajar los vidrios, disparar alarmas y apagar las luces, pero también hay otras más peligrosas, como activar el ABS o el freno de emergencia.
Los fabricantes insisten en que mientras sea necesario un acceso
físico, directo, y con cierto tiempo al vehículo para implementar estos
hacks, el conductor no tiene de qué preocuparse. Aparentemente, el CAN Hacking Tool demanda levantar el capó, aunque esto también es un desafío en los últimos modelos si no hay acceso al interior del vehículo (mencionan la posibilidad de acceder al bus CAN por debajo del coche, pero lo considero muy poco probable). Como siempre, la idea detrás del CAN Hacking Tool no es causar pánico, sino demostrar a los fabricantes que hackear a un coche es posible, y que se necesitan otras medidas de seguridad.


¿La Union Europea? Javier y Alberto son Europeos, pero de ahí a decir que la Union Europea ha desarrollado eso hay un trecho
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