Un adolescente chino, de 13 años, que a lo largo de cuatro meses se ha gastado la friolera de 64.000 dólares. Y no, no hablamos del retoño de una familia de clase alta para la que esta cantidad suponga algo poco relevante, no. Según dicha publicación, el menor ha dilapidado los ahorros de toda una vida, dejando la cuenta a la que estaba vinculada la tarjeta que empleó con tan solo 50 centavos de yuan (6,5 céntimos de euro). La familia, por supuesto, ha reclamado para intentar recuperar todo el dinero gastado por el adolescente.
- Una adolescente gasta los 64.000 dólares que su familia ahorró en juegos para smartphone mediante compras dentro de la aplicación, dejándoles casi sin un céntimo
Compras in-app de un menor
No es la primera, ni la segunda, ni etc,etc,etc vez que nos encontramos con un caso de este tipo y, claro, esto es algo que nos lleva a reflexionar un poco, a preguntarnos qué es lo que está pasando, cómo es posible gastar 64.000 dólares en un juego para el móvil, qué se podría hacer para evitar que este tipo de casos se repitan… en fin, que da para hacerse un montón de preguntas y, si queremos dar con las posibles soluciones, para plantearnos sobre quién (o quiénes) recae la responsabilidad.
Nos encontramos ante un modelo de monetización que es abusivo, y que está especialmente diseñado para explotar las debilidades psicológicas de determinados perfiles de usuarios. Esto no es nada que yo esté inventando, hay múltiples estudios psicológicos que acreditan como estos títulos se diseñan, milimétricamente, para hacer que las personas con determinadas tendencias a la ludopatía o afecciones similares, así como menores que no cuentan todavía con la capacidad cognitiva de enfrentar este tipo de diseños, se vean tentados más allá de lo son capaces de soportar. Así, los primeros responsables son, sin duda, los desarrolladores que anteponen la codicia a todo lo demás.
También deberíamos fijarnos en las tiendas en las que se ofrecen estas comprar in-app, en caso de que el sistema de pago no sea propio del juego. En estos casos, los responsables de dichas tiendas deberían establecer sistemas de control, alarmas ante determinados consumos y demás medidas. Recordemos que los operadores de telefonía móvil están sometidos a regulaciones muy estrictas en lo referido a los servicios de tarificación adicional, quizá sería necesario algo similar para este tipo de tiendas.
https://wccftech.com/teenager-spends-family-life-savings-on-smartphone-in-app-purchases/

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