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PostHeaderIcon BitTorrent: historia del p2p


Bram Cohen tiene un pasado. Hoy tiene 46 años pero a la edad de 26 creó BitTorrent, un protocolo de intercambio de archivos que prácticamente conoce todo el mundo pese a que las redes sociales y las plataformas de streaming le han quitado protagonismo.





Hoy, BitTorrent da nombre a una empresa, un protocolo de intercambio de archivos usado por Google, Netflix y Facebook, el software que emplea ese protocolo e incluso hay un token con su nombre. Según sus responsables, este protocolo lo utilizan más de 100 millones de usuarios activos al mes. Nació hace más de 20 años en una época en la que la velocidad de internet era muy limitada y el ADSL y la fibra óptica todavía estaban por llegar. Pero Bram Cohen tenía una solución a las descargas lentas. Un protocolo revolucionario.  

Hay un baile de cifras entorno al tráfico de internet mundial, pero las distintas aproximaciones nos dan una idea del peso de BitTorrent en la internet actual. Según un informe publicado en marzo de 2022 por Sandvine, una empresa que gestiona banda ancha, por tipo de contenido, el intercambio de archivos ocupa la séptima plaza, encabezada por el vídeo (53,72%), las redes sociales (12,69%) y la Web (9,86%). El intercambio de archivos baja al 3,74% de tráfico total de internet. Sin embargo, si nos atenemos a las cifras de tráfico de subida de datosBitTorrent sigue siendo el rey, encabezando la lista con un 9’7% del total. Seguido de HTTP (9,05%), Google 88,02%), Facebook (5,77%) o WordPress (5,01%).

En la página oficial de BitTorrent, la empresa que gestiona la marca comercial, el protocolo y el cliente oficial de P2P del mismo nombre, aparecen los nombres de Netflix, Facebook, Google, Twitter o Lionsgate como clientes destacados que utilizan este protocolo para enviar y recibir contenido. Otras fuentes hablan también de Wikipedia o Blizzard. Y en su día, la propia Valve, responsable de Steam, usaba BitTorrent para gestionar tu alto volumen de envío de archivos. Sin embargo, al principio, BitTorrent se asoció a la descarga de películas, música y videojuegos sin permiso de sus autores. Hoy en día, este uso sigue ahí pese al auge de servicios como Netflix, HBO Max o Disney+. O precisamente por la saturación de plataformas de suscripción. Pero, ¿cómo eran las cosas cuando BitTorrent vio la luz?


Matemáticas, puzzles y P2P

Repasando la biografía de Bram Cohen, padre del protocolo BitTorrent, de su primer cliente oficial y fundador de la empresa del mismo nombre que hoy gestiona la marca, podemos comprobar que todas las piezas encajan. Vamos, que era prácticamente inevitable que Cohen se dedicara a crear un protocolo de intercambio de archivos que acelerase el proceso al descargar el archivo de varias fuentes simultáneas. Esta era la base sobre la que Cohen creó BitTorrent en 2001. Pero la idea surgió algo antes, cuando trabajaba para MojoNation. Pero vayamos por partes.


Bram Cohen nació en la ciudad de Nueva York un 12 de octubre de 1975. En concreto, en el Upper West Side. Hijo de un profesor de ciencias de la computación, pronto aprendió a manejar computadoras. En Wikipedia se dice que aprendió BASIC a los 5 años de edad. Sea esto cierto o no, la afición de Cohen por las matemáticas lo llevó a participar en las olimpiadas matemáticas de Estados Unidos durante su etapa en el instituto. Desconocemos en qué puesto quedó. Desde entonces ha seguido demostrando su pasión por las matemáticas y por los puzzles. Sin embargo, aunque inició estudios universitarios en la Estatal de Nueva York, en Buffalo, no los finalizó. En su lugar, trabajó en distintas puntocom de la época hasta dar con MojoNation.

Es en MojoNation, o mejor dicho, en su empresa madre, Evil Geniuses for a Better Tomorrow, donde trastea con el cifrado y la distribución de archivos. Precisamente, esta empresa, fundada por Jim McCoy, entre otros entusiastas, cuenta con su propio cliente P2P. Y aunque no ha calado demasiado en la memoria colectiva, este software introdujo varias novedades de las que todavía seguimos hablando. Para empezar, su protocolo de transporte de archivos empleaba cifrado basado en llave pública, nodos, cifrado punto a punto y otros elementos que se han venido usando posteriormente por el propio protocolo BitTorrent. Y por tecnologías emparentadas como el blockchain del que hoy hablamos sin parar debido a las criptomonedas y a los NFTs. Precisamente, MojoNation también tenía su propia moneda digital. Muchos años antes de la llegada de los tokens y las criptodivisas.

Decía que de MojoNation surgieron grandes ideas que hoy seguimos aplicando a tecnologías variadas. Una de esas grandes ideas fue la creación de BitTorrent por parte de Bram Cohen, entonces empleado de la startup Evil Geniuses for a Better Tomorrow, que era la propietaria de este software de P2P. Así, tras un tiempo ahí, en abril de 2001 decidió establecerse por su cuenta y riesgo para crear su propio software de P2P. Primero el protocolo en sí mismo y luego el primer cliente oficial, con el mismo nombre, y programado en Python.


La velocidad y popularidad de BitTorrent

Aunque no fue el primero en su especie, Napster fue la aplicación que revolucionó la manera de intercambiar archivos. Fue el programa de P2P estrella. Si bien su vida fue más bien corta. Se puso en marcha en 1999. Y aunque no era perfecto, era lo mejor que teníamos entonces. Un catálogo variado de canciones, compartidas por los propios usuarios y un chat para hablar mientras se descargaban las canciones. Proceso que tardaba lo suyo con las conexiones de la época. Y eso si no se cortaba el intercambio porque la otra persona cerraba el programa o se caía la conexión. El ADSL y la fibra óptica para todos estaban lejos de llegar.

En la primera década del siglo XXI y tras la caída en desgracia de Napster por motivos judiciales, cierre de la plataforma en julio de 2001, surgirán multitud de alternativas. Nombres como WinMX, iMesh, Audiogalaxy o KaZaA permanecen en la memoria de muchos. Pero todos tenían un inconveniente: la descarga era lenta porque se hacía de usuario a usuario. ¿No sería mejor recibir un archivo de dos o más fuentes simultáneas? Esta era la idea que Bram Cohen tuvo durante su estancia en Evil Geniuses for a Better Tomorrow y que puso en práctica con BitTorrent. Y como es lógico, su popularidad llegó enseguida. Descargas rápidas y sin cortes. ¿Se podía pedir más?

En realidad sí. Aunque este protocolo P2P se hizo con el favor del público, tenía sus inconvenientes. No había un buscador integrado que te encontrara los archivos que buscabas. Debías hacerte con un archivo de texto, de extensión .torrent, y a partir de la información de ese archivo se iniciaba la descarga y subida del archivo. Pero en 2005, uno de los clientes BitTorrent más populares, Vuze, introdujo el tracking distribuido. De esta forma, los clientes BitTorrent podían intercambiar los datos necesarios para compartir los archivos.

Con el tiempo surgirían los clientes BitTorrent con buscador integrado, los enlaces magnet, que evitan descargar archivos .torrent, el protocolo BitTorrent v2 (mayo de 2017) y multitud de clientes como uTorrent, que fue adquirido por la propia compañía BitTorrent, y otros como Transmission, Deluge, BitComet o qBittorrent. A esto hay que añadir el interminable ecosistema de páginas y foros dedicados a ofrecer contenido para esta red P2P.


El legado de BitTorrent

Como comenté antes, aunque BitTorrent se asoció al principio a la descarga de contenido protegido por copyright, una asociación inevitable para todas las tecnologías P2P, con el tiempo, empresas de todo el mundo se dieron cuenta de las bondades de BitTorrent para enviar y recibir archivos de gran tamaño. Y de forma segura, gracias a conceptos como la descentralización de la red, el cifrado, los hash de información, etc. Precisamente, a finales de 2003, el propio Bram Cohen trabajó en Valve para ayudar en su distribución digital de contenido a través de la plataforma de juegos Steam. Al año siguiente se iría de la compañía y crearía la suya propia, BitTorrent, Inc. Lo haría con su hermano, Ross Cohen y otros como Ashwin Navin.

A finales de 2017, el padre de BitTorrent abandonó su propia empresa para seguir el camino de las criptomonedas. Chia Network, su actual empresa y proyecto profesional. Una alternativa a Bitcoin y Ethereum. Curiosamente, tanto BitTorrent como las criptomonedas tienen mucho en común. Sin BitTorrent, no hubiera sido posible la tecnología blockchain. Sin blockchain, no tendríamos criptomonedas.

Sea como fuere, el protocolo BitTorrent sigue estando más vivo que nunca. Puede que haya perdido popularidad frente a TikTok, Netflix o YouTube, pero empresas de todo el mundo siguen usándolo para su gestión interna de archivos de gran tamaño. Muchos seguimos acudiendo a este protocolo para encontrar contenido descatalogado. Incluso hay navegadores web compatibles con BitTorrent. Y gracias al protocolo WebRTC, que le debe mucho a BitTorrent, podemos compartir archivos pesados desde el navegador con otras personas con servicios gratuitos, legales y seguros como ShareDrop, FilePizza y similares.


Fuentes:
https://hipertextual.com/2022/05/bittorrent-p2p-historia


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